Un pequeño ejercicio, un gran beneficio para la persona con discapacidad

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Para una persona con discapacidad, la práctica de algún ejercicio puede significar una gran mejora en su vida

El problema es que, aún hoy en día, todas las estadísticas y estudios demuestran que las personas con discapacidad, en comparación con las personas sin discapacidad, sienten mucha menos inclinación a la práctica de cualquier actividad deportiva.

¿Por qué hacer deporte? 

La persona con discapacidad que practican deporte (o algún tipo de ejercicio físico) experimentan los siguientes beneficios en el día a día:

Mejoran los desequilibrios que pueden producirse entre los grupos musculares poco utilizados y los sobreutilizados. Esto puede desembocar en todo tipo de problemas físicos, incluyendo problemas de hombro y espalda, problemas de rodilla, inflexibilidad, problemas de equilibrio y problemas para hacer movimientos cotidianos.

  1.   Se dormirá mejor

Este es otro de los beneficios propios de la práctica del deporte. Además, la persona tendrá más energía y, en definitiva, se sentirá mejor consigo mismo.

      2. Aumento de confianza

Los beneficios del deporte van mucho más allá de la propia salud física. La confianza que se adquiere, practicando ejercicio, se extiende a otras parcelas de la vida de la persona.

Para desgracia para las personas con discapacidad, cuando se trata de practicar deporte y fitness, aún encuentra muchas dificultades sobre donde practicarlo o con quien practicarlo. Esto, evidentemente, no favorece que supere reticencias… quien ya las tiene de inicio.

Sólo un 8% en silla de ruedas

Otro tema a tener en cuenta -y que también dificulta que haya muchas instalaciones realmente accesibles para todos- es que, para muchas personas, la palabra discapacidad aún evoca la imagen de que una persona con discapacidad siempre va en silla de ruedas. Sin embargo, una discapacidad física puede adquirir diversas formas (parálisis cerebral, lesiones medulares, amputaciones…). De hecho, sólo un 8% de las personas con discapacidad va en silla de ruedas.

Por todo esto, cualquiera que sea la discapacidad que se padece, la persona con discapacidad tiene que encontrar la manera de superar esos obstáculos iniciales… y tomar el ejercicio como una rutina vital para el mantenimiento de la salud.

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