Teatro sobre discapacidad y exclusión

  1. Inicio
  2. Noticias
  3. Teatro sobre discapacidad y exclusión

De vulnerabilidad, (in)solidaridad, egoísmo, precariedad y sobre todo, de capacidad de lucha. L’alegria es una reflexión sobre la precariedad y la pobreza escrita y dirigida Marilia Samper, autora residente de la Sala Beckett en Barcelona.

Una realidad dura y bastante cercana donde la autora es capaz de reflejar una narrativa sin lágrimas y sin sentimentalismo, para centrarse en la capacidad de lucha del ser humano.

Un duro día a día… sin rampa

L’alegria nos acerca al estilo social de Ken Loach y los apuntes éticos de Henrik Ibsen. Julia una mujer que vive con su hijo Eli, que sufre parálisis cerebral y va en silla de ruedas. Ambos viven en un piso de las afueras de la ciudad; en un barrio obrero de viviendas baratas de protección oficial y con una barrera de nueve escalones para acceder a la calle.

Teatro social y comprometido

Eli ya ha cumplido los 20 años pero no puede salir a la calle ¿La razón? Su madre sufre una hernia discal consecuencia de haber tenido que coger a su hijo cada día, para subir y bajar las escaleras de la casa en la que viven. 

Un duro día a día

Julia quiere que su hijo pueda volver a salir a la calle, así que propone a su comunidad de vecinos la construcción de una rampa. El coste de la rampa provoca la fractura. Júlia se queda sola. Ni Vera ni Ramón, los otros dos vecinos protagonistas de la obra, la apoyan. Nadie tiene los recursos para hacer frente al gasto y todos miran a otro lado cuando Julia plantea la cuestión.

Una simple rampa resulta una meta imposible cuando todas las condiciones no son favorables y si se depende de terceras personas.

Lo colectivo frente a lo individual

Situaciones en las que cabe esperar más solidaridad, hacen brotar de cada uno la salida más fácil: el puro egoísmo. Es mérito de Samper que la pieza no decaiga en ningún momento, huyendo de un “buenismo sentimentaloide” capaz de restar valor a la obra.

La dramaturga lleva al espectador a una situación diaria que le interpele, dejándole siempre la lógica convicción de que actuar en conjunto, siempre tendrá mayor fuerza que hacerlo individualmente

Compartir en RRSS

Post relacionados

Menú