Requisitos de accesibilidad
En primer lugar, si hablamos de un lugar donde sea necesario girar para volver a salir, el espacio mínimo deberá contar con 1.50m. Es decir, para que una silla de ruedas pueda realizar un giro de 360º. Ésto, por ejemplo, debería de aplicarse en un baño accesible. O en un ascensor con una sola puerta de entrada y salida.
Por otro lado, deberemos evitar resaltes en el suelo. Estos resaltes pueden conllevar tropiezos o, incluso, atascar las ruedas de una silla o carrito. Así, las juntas entre baldosas o adoquines han de estar enrasadas.
En las puertas, deberemos considerar un ancho mínimo de 80 centímetros. De esta forma, garantizaremos que cualquier silla de ruedas o carro pueda pasar por ella.
Así, hablando de altura, las llaves de luz o interruptores, no deberían de estar a más altura que 1,20m. Ya que, si la persona está sentada en una silla de ruedas, no podría llegar si estuviera más alto.
Si colocamos un espejo en el baño, este no deberá estar a más altura de 90 cm. Y, si está más alto, deberá de colocarse inclinado hacia abajo.
Si tenemos que rebajar un bordillo mediante una rampa, ésta no deberá tener una inclinación mayor al 8%. Si hablamos de un conjunto de escaleras, sería imposible colocar una rampa (o esta sería kilométrica). Así, podremos poner una plataforma elevadora o un salvaescaleras.
Si tenemos escaleras, deberemos colocar un pasamanos a ambos lados. Si no le encuentras utilidad, imagínate a un abuelillo al que le cuesta levantar los pies. O a una persona con problemas de fatiga o dolor de espalda. Si cuentan con un apoyo, podrán subir y bajar con mayor seguridad.