Este fabuloso cuento, intenta tratar el tema de la discapacidad en niños. A través de la lectura ayuda a entender la necesidad de inclusión de cualquier niño con alguna discapacidad. Pero muy lejos de lo que pudiera parecer es un lectura recomendada para todos los menores. De modo que aprendan a empatizar y entender; la normalidad de aquellos amigos con superpoderes, que no son más que niños como ellos.
Desde esta mágica y tierna mirada con Superhéroes la imaginación y la fantasía se mezclan. En el que la felicidad es continuamente una protagonista más del cuento junto con la idea esperanzadora y optimista de una educación inclusiva, además de que los niños que tienen alguna de estas limitaciones puedan sentirse bien y ver que pueden encontrar apoyo, comprensión y tolerancia en otros niños.
Los alumnos de esta escuela son, en realidad, niños y niñas con alguna discapacidad física o mental, pero eso no les impide llevar una vida normal, y tener ciertas cualidades que les hacen destacar sobre los demás, como le ocurre a cualquier otra persona. El objetivo es transmitir la igualdad de trato y derechos, y no subestimar las capacidades de ningún compañero.
» Desde hace varios meses voy a una escuela de superhéroes. Allí todos tenemos superpoderes, y la señorita Merche nos enseña a utilizarlos …» . Así empieza esta fabulosa historia en la que conoceremos a Susi, capaz de lanzar patadas a distancia; Andrea, que puede viajar sin moverse de su silla; Johnny, con visión nocturna; o Darius, capaz de parar el tiempo. Pero cuando se acaba el horario escolar cada niño regresa a su verdadera identidad y el lector conoce que Susi en realidad tiene una pierna ortopédica, que Andrea no puede salir nunca de su burbuja y que Johnny Pony, en realidad, es ciego.
Lo que muestra son las habilidades y las cualidades de todos estos niños con diversidades funcionales. Los protagonistas del cuento se sienten especiales siendo superhéroes en el colegio y eso les hace ser felices.
Está destinado al público infantil es del escritor manchego Roberto Aliaga y del ilustrador Roger Olmos