Va pareciendo que algunas las marcas se suman poco a poco a los juguetes que fomentan la inclusión, e integración, aunque no parecen suficientes.
El empujón y la verdadera apuesta me parece que lo tenemos también desde el punto de vista del consumidor. Deberiamos tener en cuenta este tipo de regalo, también los papas, familiares o amigos de niños que no necesitan una silla de ruedas para moverse. Para que todos puedan crecer normalizando situaciones que han de ser normales.