Una de las frases que más oimos, en personas con una discapacidad física es «quiero volver a conducir». Esta expresión se convierte en el símbolo y reflejo de un deseo de independencia y libertad.
Gracias a las nuevas tecnologías, que facilitan que muchos conductores/as con discapacidad puedan conducir, miles de personas ganan toda esa autonomía e independencia con la que sueñan.
«Según el estudio de cnae, de 2016 (presumimos los porcentajes no han cambiado demasiado) medio millón de personas en España padecen alguna discapacidad que les afecta a la conducción de vehículos, pero sólo unas 60.000 tienen prescrito el uso de adaptaciones en su vehículo. El objeto de este estudio es conocer la realidad que viven las personas con discapacidad en España respecto a la conducción, y analizar las dificultades a las que han de enfrentarse, no ya para conducir, sino también para acceder a los permisos.
Para lograr este objetivo, Fundación CNAE y Fundación ONCE pusieron en marcha, una encuesta que fue cumplimentada online por más de 1.200
personas de todas partes de España y que permite conocer su experiencia real y valorar los obstáculos a los que han tenido que enfrentarse a la hora de abordar el proceso de obtención del permiso de conducción»


