Cada pequeño ejercicio, supone un gran beneficio para la persona con discapacidad

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Para una persona con discapacidad, la práctica de algún ejercicio puede significar una gran mejora en su vida

El problema es que, aún hoy en día, todas las estadísticas y estudios demuestran que las personas con discapacidad, en comparación con las personas sin discapacidad, sienten mucha menos inclinación a la práctica de cualquier actividad deportiva.

¿Por qué hacer deporte? 

La persona con discapacidad que practican deporte (o algún tipo de ejercicio físico) experimentan los siguientes beneficios en el día a día:

Mejoran los desequilibrios que pueden producirse entre los grupos musculares poco utilizados y los sobreutilizados. Esto puede desembocar en todo tipo de problemas físicos, incluyendo problemas de hombro y espalda, problemas de rodilla, inflexibilidad, problemas de equilibrio y problemas para hacer movimientos cotidianos.

1. Se dormirá mejor

Este es otro de los beneficios propios de la práctica del deporte. Además, la persona tendrá más energía y, en definitiva, se sentirá mejor consigo mismo.

2. Aumento de confianza

Los beneficios del deporte van mucho más allá de la propia salud física. La confianza que se adquiere, practicando ejercicio, se extiende a otras parcelas de la vida de la persona.

Para desgracia para las personas con discapacidad, cuando se trata de practicar deporte y fitness, aún encuentra muchas dificultades sobre donde practicarlo o con quien practicarlo. Esto, evidentemente, no favorece que supere reticencias… quien ya las tiene de inicio.

3. Hacer deporte cambia el ánimo de la persona discapacitada

Según psicólogos, expertos en conducta, terapeutas y demás profesionales relacionados con la atención a la persona discapacitada, la práctica deportiva tiene, una motivación básica e insustituible: la superación en sí mismos.

Esto resulta especialmente importante para quien ha llegado a la discapacidad de repente, por circunstancias de la vida. En estos casos, la consecuencia lógica es el hundimiento moral del afectado y la función del deporte es procurar que esas personas se animen, recuperen su autoestima. Cuando una persona discapacitada empieza a practicar deporte, se siente útil en su entorno y ve que puede volver a hacer algo que antes hacía.

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